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La Estrategia de la Defensora del Pueblo Europeo - «De cara a 2019»

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Prólogo

La institución del Defensor del Pueblo constituye un símbolo de la democracia y el Estado de Derecho. Ejerce la función tanto de control independiente del poder del gobierno y de la Administración Pública, como de instrumento a través del cual los ciudadanos pueden transmitir sus reclamaciones y disponer de una Oficina independiente, accesible e imparcial que —al margen del sistema judicial tradicional— defiende sus derechos.

Su creación en la Unión Europea, conforme al Tratado de Maastricht de 1992, tenía por objeto reforzar la legitimidad democrática de las instituciones de la UE. Constituyó asimismo un reconocimiento de la influencia, cada vez mayor, que dichas instituciones tenían en la vida cotidiana de los ciudadanos de los Estados miembros, y la consiguiente necesidad de garantizar que el poder institucional no se utilizaba de manera abusiva, injusta o arbitraria.

La Oficina del Defensor del Pueblo Europeo iniciará pronto su tercera década de existencia y para mí ha constituido todo un honor que el pasado año el Parlamento Europeo me eligiera Defensora del Pueblo sucediendo al Sr. Jacob Söderman y al Profesor Nikiforos Diamandouros.

Mis predecesores en el cargo han contribuido a introducir la conciencia de la nueva institución en la mentalidad administrativa de la UE. A través de sus competencias e influencia, y con el apoyo de un equipo sumamente competente y entregado, han logrado mejorar notablemente la eficacia, la transparencia y la integridad de la Administración Pública. Obtuvieron igualmente  compensación para miles de personas, miembros de la sociedad civil y empresas, a las que las instituciones de la UE no habían atendido debidamente.

Mi función y mi ambición consisten ahora en elevar el nivel de influencia, pertinencia y eficacia del Defensor del Pueblo Europeo. La Estrategia presentada en estas páginas –con la que trataremos de lograr dicho objetivo durante el periodo hasta 2019− es el resultado de muchos meses de diálogo con mi propio equipo y con múltiples representantes de la sociedad civil, empresas, directores de las instituciones de la UE y el Parlamento Europeo. Tiene por objeto aprovechar nuestros recursos de una manera muy estratégica definiendo aquellos ámbitos de la Administración Pública de la UE en los que podemos ser más eficaces.

Emily O'Reilly

Noviembre de 2014

1. Misión y visión general de la función

Nuestra misión es servir a la democracia colaborando con las instituciones de la Unión Europea para crear una administración más eficaz, responsable, transparente y ética.

Nuestro método

La independencia del Defensor del Pueblo queda garantizada en virtud de los Tratados.

Contratamos a un personal sumamente cualificado y plurilingüe que evalúa las reclamaciones presentadas por los ciudadanos contra las instituciones europeas y obtiene reparaciones cuando procede.

El Defensor del Pueblo investiga también asuntos de importancia pública significativa o cuestiones de principio realizando investigaciones de oficio.

El Defensor del Pueblo continúa influyendo en el desarrollo de las buenas prácticas administrativas de las instituciones de la UE por medio de la sensibilización, la elaboración de directrices y los códigos de buenas prácticas, así como a través de informes especiales dirigidos al Parlamento Europeo.

La Carta de los Derechos Fundamentales consagra el derecho de los ciudadanos europeos a presentar reclamaciones al Defensor del Pueblo. Las empresas, las asociaciones y los ciudadanos de terceros países residentes en la UE gozan también de este derecho. El Defensor del Pueblo puede tramitar reclamaciones relativas a violaciones de los derechos de la Carta, así como de otros casos de mala administración. Por lo tanto, el Defensor del Pueblo contribuye a facultar a los ciudadanos para que hagan valer sus derechos fundamentales. Además del derecho a la buena administración, los ciudadanos tienen derecho a estar informados sobre la actividad de las instituciones europeas (transparencia) y a participar en sus actividades. El Defensor del Pueblo es, por lo tanto, primordial en la tarea de garantizar que las instituciones de la UE cumplen y protegen tales derechos.

Por último, el Defensor del Pueblo promueve la buena gobernanza y una cultura de servicio público ayudando a la administración de la UE a trabajar de una manera abierta, eficaz e íntegra.

Predicamos con el ejemplo

Tratamos de predicar con el ejemplo. Ello implica reconocer nuestros propios errores, estar dispuestos a someternos a escrutinio y aprender de la experiencia.

Todas nuestras actividades internas y externas se basan en cinco principios rectores:

  • La integridad
  • La responsabilidad
  • El diálogo
  • El servicio
  • La equidad

Nuestro compromiso con el personal

Tratamos de ofrecer un entorno de trabajo positivo y de colaboración en el que todas las personas sean tratadas con dignidad y respeto y tengan la posibilidad de desarrollar sus aspiraciones profesionales de acuerdo con las necesidades y obligaciones de la institución.

2. La Estrategia

La Estrategia persigue múltiples fines:

  • Establecer los ambiciosos objetivos que la Oficina del Defensor del Pueblo trata de alcanzar mediante diversas operaciones concretas (que se explican en el Marco Operativo[1]).
  • Ofrecer un marco plurianual para una utilización económica, eficaz y efectiva de los recursos humanos y económicos que la autoridad presupuestaria pone en manos de la Oficina.
  • Constituir una referencia para que los grupos de interés externos evalúen nuestros resultados y nos exijan responsabilidades.

Nuestros objetivos estratégicos

Nuestra Estrategia consiste en combinar tres objetivos que se refuerzan mutuamente.

Tratamos de lograr una pertinencia significativa en la UE y con los grupos asociados; tratamos de garantizar una gran visibilidad de la Defensora del Pueblo y de la Oficina en apoyo de nuestra misión; queremos tener un impacto real y positivo en la administración de la UE.

Estos objetivos se apoyan en el objetivo interno de la eficacia.

Nuestros objetivos estratégicos

Objetivo 1 – garantizar la pertinencia

Queremos ofrecer valor añadido a los ciudadanos y a otros grupos de interés centrándonos en las cuestiones sistémicas esenciales que más se aproximan a sus intereses y preocupaciones.

Prioridades

1. Consolidar nuestro papel como autoridad reconocida, fiable e independiente en asuntos pertinentes relacionadas con el mandato de la Defensora del Pueblo, proporcionando liderazgo en materia de transparencia, responsabilidad e integridad.

2. Colaborar con nuestros grupos de interés y solicitar sus opiniones.

3. Participar y contribuir públicamente en los debates y en la evolución de las políticas de la UE siempre que el mandato y los conocimientos de la Defensora del Pueblo proporcionen valor añadido.

4. Cooperar con redes y organizaciones internacionales a fin de definir los niveles más elevados y las buenas prácticas, por ejemplo, en relación con los derechos humanos/fundamentales, o asuntos de gobernanza como la denuncia de irregularidades y los conflictos de intereses.

5. Reforzar nuestra capacidad para comprender los cambios que tienen lugar en la Unión Europea y en el contexto político, social, económico y jurídico en que operamos.

Objetivo 2 – lograr un mayor impacto

Queremos marcar una auténtica diferencia en la calidad del trabajo de las instituciones de la UE actuando como motor del cambio en ámbitos clave.

Prioridades

1. Identificar de manera autónoma los ámbitos de importancia estratégica clave y destinar los recursos adecuados a la investigación de los problemas sistémicos, en particular mediante investigaciones de oficio.

2. Desarrollar un enfoque integrado de las investigaciones estratégicas que se beneficie de la experiencia intersectorial de la Oficina del Defensor del Pueblo.

3. Desarrollar instrumentos que permitan un seguimiento más sistemático y exhaustivo de los resultados de las recomendaciones y comentarios de la Defensora del Pueblo.

4. Reforzar y aprovechar la cooperación y el diálogo con las instituciones de la UE y otros grupos de interés para apoyar las recomendaciones de la Defensora del Pueblo.

5. Utilizar de forma adecuada y prudente todas las competencias del Estatuto del Defensor del Pueblo, empleando todas las herramientas y opciones a nuestra disposición en función del caso.

Objetivo 3 – asegurar una gran visibilidad

Queremos aumentar nuestro poder de influencia. La presencia pública e institucional del Defensor del Pueblo debe ser más sólida y profunda.

Prioridades

1. Usar estratégicamente nuestra capacidad de comunicación para mantener informado tanto al público general como a audiencias seleccionadas y otros grupos de interés.

2. Desarrollar nuestras herramientas y canales en línea para convertirlos en nuestros instrumentos de comunicación más eficaces.

3. Colaborar de manera amplia y estratégica con el Parlamento Europeo y sus comisiones en la amplia gama de cuestiones de interés mutuo, manteniendo al mismo tiempo nuestra independencia.

4. Cooperar con la Red Europea de Defensores del Pueblo en la comunicación con los ciudadanos.

5. Seleccionar y preparar a unos representantes de la Oficina elocuentes y prestigiosos que sean capaces de representar a la Defensora del Pueblo en actos y conferencias principales, así como de definir oportunidades para ampliar y dinamizar la red de contactos.

Objetivo 4 – mejorar nuestra eficacia

Queremos usar nuestros recursos para obtener los mejores resultados posibles.

Prioridades

1. Garantizar que los recursos presupuestarios del Defensor del Pueblo se utilizan en consonancia con la Estrategia.

2. Garantizar que todas las unidades y procedimientos internos, incluidos los sistemas informáticos, funcionan de la manera más efectiva y eficaz posible.

3. Desarrollar prácticas de trabajo inteligentes, flexibles y sólidas que permitan dar prioridad y resolver las reclamaciones con la mayor rapidez y eficacia posibles.

4. Fomentar una cultura interna de transparencia, ética, innovación y servicio a los ciudadanos.

5. Continuar desarrollando la Oficina para que sea un lugar de trabajo atractivo, dinámico y notable donde trabajen personas motivadas, con talento y ambición, garantizando que nuestras políticas de recursos humanos constituyen la base de nuestra Estrategia, y están bien elaboradas así como suficientemente dotadas.

3. Aplicación y evaluación

Con vistas a alcanzar las prioridades y los objetivos mencionados, se planificarán y evaluarán cada año acciones concretas en el proceso de elaboración del plan de gestión anual (PGA) y el informe anual de actividades (IAA). En el período que cubre la Estrategia actual, el proceso de elaboración del PGA será el siguiente:

En otoño, la Defensora del Pueblo emitirá directrices para las actividades del año posterior basándose en los objetivos y prioridades de la Estrategia. Las directrices indican los recursos económicos y humanos que previsiblemente estarán a disposición de la Oficina. En vista de las directrices, los gestores de las unidades operativas proponen acciones concretas y explican:

  • cómo contribuirán las acciones propuestas al logro de los objetivos y prioridades de la Estrategia;
  • los recursos necesarios para llevarlas a cabo; y
  • cómo se suministrarán los recursos necesarios (en particular, y donde sea necesario, por medio de mejoras de la eficacia o la reducción de los recursos dedicados a otras actividades).

Tras el debate y la coordinación a nivel interno, la Defensora del Pueblo decide el PGA.

Evaluación, medición y presentación de los resultados

La primera Estrategia determinó varios indicadores de rendimiento clave (IRC) asociados a sus objetivos. Se elaboró semestral y anualmente un cuadro de indicadores y los resultados fueron presentados en el IAA.

La experiencia con los IRC y el cuadro de indicadores ha sido muy positiva. Han demostrado ser eficaces para los fines de gestión interna y preparación de informes externos a través del IAA.

Deben revisarse los IRC para que tengan en cuenta los objetivos y prioridades de la Estrategia actual. A fin de garantizar su utilidad y pertinencia, los nuevos IRC se elaborarán cuidadosamente y serán sometidos a una consulta interna minuciosa antes de publicarse en el sitio web del Defensor del Pueblo al mismo tiempo que el PGA 2015.

4. Revisión

Esta Estrategia será objeto de una revisión intermedia tras una consulta pública.